Reformas


Reformar una vivienda es un proyecto muy ilusionante. Mejorar su distribución según tus actuales necesidades , poder elegir los acabados adaptándolos a tu gusto y a tu personalidad, eliminar barreras arquitectónicas que nos hagan la vida más fácil, o simplemente darle una segunda oportunidad a una vivienda que lleva años en desuso y puede resultar a una pequeña inversión inmobiliaria.

A priori todo son beneficios pero que toda la reforma discurra correctamente dependerá de varios factores. Es importante contratar a la empresa adecuada para la ejecución del trabajo, es preferible que la coordinación de los trabajos y gremios los realice la misma empresa para no tener malos entendidos en los compromisos asumidos por cada uno de los gremios y para garantizar el orden de ejecución de las tareas, esto facilitara que se cumplan los plazos de ejecución y que los acabados sean óptimos. Una buena metodología de pagos es adelantar entre un 30% y un 40% del presupuesto para hacer frente a los primeras compras de material y trabajos, después programar un par de pagos mas según vaya avanzando la obra, realizando el ultimo a la finalización y conformidad de los trabajos. Cualquier modificación en el presupuesto debe ser informada, aceptada y quedar por escrito (conforme avanza una obra es posible tener que adaptarse a posibles imprevistos).

Podemos distinguir dos tipos de obras:

-Obra menor: Destinada a pequeñas actualizaciones del hogar como reformas de cocina, baño, sustitución de bañera por plato de ducha…etc, este tipo de reforma no implica derribos de tabiques  ni cambios estructurales significativos. Es necesario solicitar permiso de obra menor en el ayuntamiento de la localidad antes de comenzar la reforma y pagar la correspondiente tasa, suele ser entre 2% y el 4% del valor del presupuesto.

-Obra mayor: Son aquellas que producen cambios estructurales significativos como derribo de tabiques, añadir otra altura a la vivienda, ampliar superficies o la rehabilitación total de la vivienda…

Aunque los requerimientos pueden variar ligeramente según la localidad los más habituales son:

  • Pago de la tasa urbanística (Entre el 2% y el 4% del coste de la obra)
  • Proyecto técnico realizado por un profesional.
  • Estudio básico de seguridad y salud.
  • Planos cartográficos de la zona.